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Lo que debiera ocupar al Parlamento Europeo
23 millones de personas sin trabajo
en Europa
El
desempleo en la Unión Europea (UE) continúa en aumento al comenzar el
2010 con 9,6% de la población económicamente activa, el mayor nivel
desde enero del 2000, según la oficina comunitaria de estadística,
Eurostat, lo que representa que haya 23 millones de personas sin
trabajo.
Entre ellas, 15 millones 763 000 se encontraban en la zona del euro,
donde el desempleo se incrementó en un punto porcentual con relación a
noviembre, llegando al 10% de la población económicamente activa, el
peor dato desde agosto de 1998.·
España sigue a la cabeza del paro en la zona del euro, con un índice
del 19,5%, casi el doble de la media de sus 15 socios, y afecta en
especial a·los jóvenes españoles menores de 25 años, entre los cuales un
44,5% no tiene trabajo.
Eurostat estimaba que el desempleo en la Eurozona permaneció en enero
en 9,9%, sin cambios respecto a diciembre, cuyo índice muestra que la
desocupación sigue siendo uno de los grandes retos de la reactivación en
Europa.
El
silencio del Parlamento europeo
LEYLA CARRILLO RAMÍREZ *
La
memoria puede jugar una mala pasada, incluso a los instrumentos más
eficaces de la política de los países desarrollados. Aquellos que
definen lo que es bueno o malo, magnifican las deficiencias de los
demás, los clasifican y se arrogan el derecho de indicarles la conducta
a seguir, de acuerdo con sus propios modelos. Juzgar a otros no es un
simple entretenimiento, sino que aplica una propaganda diferenciada para
estigmatizar a quienes son censurables, en un ejercicio peligroso que
linda con la injerencia en sus asuntos internos.
Definir la mala conducta es un artilugio que puede maravillar a los
más eruditos en el quehacer internacional. Por ejemplo, en la
clasificación emanada de las instituciones de la Unión Europea sobre el
resto del mundo, resulta más evidente la ecuación. Sus estados miembros
se hallan en la primera categoría, les siguen los estados aliados (sin
importar los desatinos que cometan) y, en último lugar —aunque
constituyan la mayoría del planeta, reconocida por la Organización de
Naciones Unidas— están los terceros estados. Queda claro que a estos
últimos hay que "orientarlos", monitorearlos, censurarlos y hasta
castigarlos si es preciso.
La relación Unión Europea-África
Antecedentes y Regularidades de la Estrategia Imperialista de
Recolonización
Por
MCs. Gloria Teresita Almaguer G. Centro de Estudios Europeos
Las relaciones entre los continentes europeo
y africano se remontan a la primera mitad del siglo XV, promovidas entre
otras razones, por las necesidades lucrativas y de crecimiento del modo
de producción que, aunque todavía en formación tendía a imponerse, el
capitalismo. Fueron iniciadas por Portugal cuando en búsqueda de una
nueva ruta para llegar al Extremo Oriente y navegando por el Atlántico
Meridional, en 1419 ocupó las Islas Madeiras y en 1527 a las Azores.
Comenzó así un tortuoso periodo de
penetración/ocupación de la rica región por parte de las principales
potencias europeas de la época que tendría su momento de mayor inflexión
en enero de 1885, cuando al término de la llamada “Conferencia de
Berlín”, quedara sancionado de manera “legal” lo que en la praxis
devenía hecho consumado: salvo tres países, Namibia, que fue dominio
sudafricano; Etiopía, que nunca llegó a ser colonizada y Liberia,
fundada por negros libertos procedentes de EEUU, el continente africano
en su conjunto, sería la gran colonia de la vecina Europa.
Bulgaria: Lo que se perdió de una época
Por Lianet Arias
SosaEn 1989, el campo
socialista se venía abajo y los que celebraron entonces, seducidos por
un capitalismo de revista y convencidos de que la historia había
tenido allí su epílogo moderno, comienzan a cuestionar hoy los
senderos del pasado.
Alexander
Paunov, secretario general del Partido Comunista Búlgaro.
Para Bulgaria, la nación de Europa oriental donde en 1990 dejara de
existir un modelo socialista, los cambios que sucedieron a la
transición no fueron precisamente los esperados:
"Con respecto a la educación, en Bulgaria no había analfabetos. En
el momento actual, ya se están cerrando escuelas, los maestros no se
sienten motivados debido a los bajos salarios que tienen; incluso, han
hecho huelgas pidiendo mejoras. Hoy ya hay analfabetos que no solo
pertenecen a las minorías turca o gitana; hay búlgaros cuyos padres no
tienen recursos para enviarlos a la escuela."
Europa promueve fuga de cerebros
PARÍS.—
La promoción de fuga de cerebros de países subdesarrollados,
fenómeno liderado históricamente por Estados Unidos, toma hoy nueva
fuerza en el Viejo Continente luego de las recientes concertaciones
de la Unión Europea (UE).
Con la justificación de "regular la inmigración" y enfrentar "el
déficit de sujetos capacitados por el envejecimiento demográfico",
la UE preconiza la inserción de una tarjeta azul con seductores
incentivos para atraer profesionales del extranjero.
Las crisis de diversa índole que enfrentan los países menos
desarrollados son aprovechadas ahora por los miembros del bloque
para alentar un hecho del cual también fueron víctimas durante los
años de la posguerra.
El
Complejo Militar Industrial europeo y norteamericano:
cooperación-competencia
Dunia Pérez
Milián. Centro de Estudios Europeos
Las relaciones trasatlánticas han sido históricamente fuertes,
aunque no exentas de contradicciones. La confrontación que
caracterizó el período de la Guerra Fría entre los países que
conformaban el Campo Socialista y las potencias occidentales,
facilitó altos niveles de colaboración y entendimiento entre ambos
lados del Atlántico, los cuales derivaron en la definición de una
Unión Europea dependiente, en términos de seguridad, de los medios
y capacidades norteamericanos.
Con la desaparición del Campo Socialista en el Este europeo y el
afianzamiento económico y político de la Unión como bloque
imperialista, comenzaron a ser cada vez más visibles las
diferencias entre los aliados. Ciertamente, existe un número
importante de intereses compartidos entre las partes que avalan
estrategias de seguridad con desafíos y proyecciones
internacionales bastante similares, no obstante, subsisten
puntuales divergencias que abarcan sobre todo el campo de las
metodologías y los medios a emplear en el enfrentamiento de los
supuestos nuevos retos internacionales.
La Encrucijada de las Pensiones en la
Unión Europea
Pedro Gómez Larrinaga. Centro de Estudios
Europeos
En la actualidad, las instituciones de la Unión Europea (UE)
continúan aclamando con mayor insistencia por la renovación de los
sistemas de pensiones, proponiendo la profundización de los
procesos de reformas con el objetivo de sostener financieramente
las arcas públicas, que pueden colapsar - según prevén- en un
futuro próximo, dada la carga presupuestaria que constituiría las
retribuciones a una población más envejecida.
Abrumadoras son las alarmas frente a una debacle que se avecina,
múltiples son las razones que se arguyen para la acción inmediata
de rescate de uno de los pilares más sensibles de la seguridad
social que es la manutención de la vejez.
La
Unión Europea y el
contagio
financiero
global
Pedro Gómez Larrinaga. Centro de
Estudios Europeos
Con el auge
inmobiliario de los años 1996-2005,
innumerables préstamos fueron
concedidos a familias de débil
perfil financiero, pero en los
últimos años con el aumento de las
tasas de interés, los receptores de
estos créditos se han visto
imposibilitados de pagar sus cuotas,
creándose una situación de moratoria
que ha desencadenado un efecto
dominó que ya está tocando el
vértice de la pirámide financiera.
Este fenómeno tuvo como plaza
principal de desarrollo el mercado
estadounidense, pero los temores de
su propagación se hacen extensivos a
la Unión Europa (UE), que desarrolla
el mismo modelo consumista, pues al
igual que en los Estados Unidos un
gran porciento de la deuda de los
consumidores corresponde a créditos
hipotecarios. En la Unión Europea la
deuda familiar pasó del 42% del PIB
en 1998 al 58 % en el 2006.[1]
Montenegro, la Unión Europea y la OTAN
Lic. Luis A. Feito Corratgé. Centro
de Estudios Europeos
A un año de la separación de Serbia los máximos
dirigentes de Montenegro aprovecharon la ocasión para reafirmar a
sus electores y a la opinión pública internacional la promesa de
continuar haciendo todo lo posible para incorporarse a la Unión
Europea (UE) y la OTAN.
“Estamos orgullosos de haber realizado el sueño de
nuestros antepasados, permanecemos comprometidos con la autoridad de
la ley, la economía liberal... y mantenemos la cooperación con
nuestros vecinos, así como con los poderes mundiales.Nuestra
determinación es clara: queremos ser miembros plenos de la Unión
Europea y de la OTAN. Estamos confiados en que tenemos el apoyo de
nuestro aliado, Estados Unidos de América”, expresó el presidente
Filip Vujanovic en su discurso de salutación por el primer
Aniversario de la independencia del país.
Rusia y los aires de guerra fría
Rusia
ratificó su voluntad de restablecer el orden multipolar en las
relaciones internacionales con el reinicio del patrullaje permanente
de su aviación estratégica sobre regiones alejadas del planeta, tras
un intervalo de 15 años.
Cuando el
presidente, Vladimir Putin, explicaba por televisión la importancia
de esa medida para la seguridad nacional, millones de rusos
recordaron la advertencia del teniente general Leonid Ivashov de que
la guerra fría está de nuevo en marcha.
Rusia-Occidente:
Continuidad de los desencuentros
Rodolfo Humpierre Álvarez. Centro de
Estudios Europeos
El
clima en las relaciones de Rusia con EEUU y sus aliados europeos,
enrarecido en los últimos tiempos, parecía que iba a cambiar a mejor con
el encuentro informal de los presidentes ruso y estadounidense de
principios de julio. Sin embargo, más allá del reconocimiento, por ambas
partes, de la necesidad y conveniencia de mantener un diálogo “franco”
sobre los temas de disenso, no se han registrado progresos en el sentido
de poner freno al deterioro de las relaciones entre las dos principales
potencias nucleares.
Los
principales puntos de fricción en estos momentos son tres: la
instalación del escudo antimisiles estadounidense en Europa del Este, el
Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE), y el tema
del otorgamiento forzoso de independencia a la provincia de Kósovo, en
detrimento de la integridad territorial de Serbia. En los tres casos,
las diferencias de posiciones que enfrentan a Rusia con EEUU y la Europa
comunitaria, son lo suficientemente grandes como para que muchos
observadores estén hablando últimamente del surgimiento de una nueva
versión de la “guerra fría”.
El nuevo Gobierno en Serbia y el desafío de Kosovo
Lic. Luis A. Feito Corratgé
Centro de Estudios Europeos
Después de largos meses de tortuosas e intermitentes negociaciones el
Parlamento serbio aprobó la formación de un nuevo gobierno y evitó la
posible convocatoria a nuevas elecciones de no haberse llegado a ningún
acuerdo. El Ejecutivo quedó integrado mayoritariamente por los partidos
del llamado “bloque democrático” y pro-europeo mientras que los
nacionalistas, encabezados por el Partido Radical de Serbia (SRS), el
más votado en las elecciones, seguirán en la oposición.
Los parlamentarios urgieron a la formación de un gobierno de coalición
encabezado por el Partido Democrático (PD) del presidente y pro-europeo,
Boris Tadic, y el Partido Democrático de Serbia (PDS), conservador de
centro-derecha del nacionalista moderado Vojislav Kostunica, el Partido
Nueva Serbia (NS) y el partido G-17 Plus. Tras la firma del acuerdo de
coalición, Tomislav Nikolic, que había sido nombrado recientemente
presidente del Parlamento, fue presionado a presentar su renuncia. La
elección de Nikolic había disparado la alarma en la Unión Europea (UE)
ante el temor que pudiera concretarse el afianzamiento y control del
legislativo por parte del nacionalista serbio y que se vieran afectados
sus planes.
El aznaroso terrorismo anticubano
Leyla Carrillo Ramírez.
Centro de Estudios Europeos
El título no corresponde a un error de redacción o mecanográfico.
Después de todo, maquiavélico, draconiano o aristotélico son adjetivos
que definen características de personajes históricos y fueron asimilados
por la gramática castellana. Hoy, cuando la paranoia antiterrorista
cimentada en designios imperialistas, puede prohibir un frasquito de
perfume, condenar el velo musulmán de las mujeres o disparar sobre un
sospechoso, en prevención del terrorismo islámico, es admisible
cualquier calificativo –por novedoso que sea.
Motiva el adjetivo la ejecutividad del ex presidente del gobierno
español, José María Aznar, para utilizar su patronímico con doble
propósito. No por gusto un estudioso latinoamericano lo llamó Aznoar. Al
seguir las motivaciones de su personalidad, de concepciones fascistas,
tampoco sorprende que en España la Izquierda Unida pretenda encausarlo
por genocidio, debido a que comprometió a los españoles en las infinitas
“guerras antiterroristas” comandadas por Washington en Afganistán e
Irak. Para completar, en México lo acusaron de injerencista, cuando
favoreció al candidato oficialista, en pleno proceso electoral. Algunos
estudiosos lo acusan de “liderar la inclinación de la Nueva Europa hacia
el atlantismo, en perjuicio de la profundización de la Unión Europea”.
Pero esta tesis sería excesiva para su insapiencia.
El tratado
constitucional, sesgos del presente y futuro
Leyla Carrillo Ramírez.
Centro de Estudios Europeos
Una pitonisa y cartomántica no enfrentarían muchas disyuntivas para
predecir en el Siglo XXI lo que se atribuye a su magia. Resulta
sencillo: lo que está previsto se cumplirá, el precio es irrelevante.
Eso sucede con el tan llevado y traído proyecto de Tratado
Constitucional de la Unión Europea, sobre cuya ratificación, desde el
año 2004, sus gobernantes realizan filigranas para lograr el
consentimiento de sus pueblos y convencerse a sí mismos, de que es lo
mejor para todos.
Los sesgos de este engendro, sobre el que lentamente sus promotores
reconocen la inoperancia de declararlo constitución, adquieren una
envergadura sutil, aparentemente inocua, pero persistente, porque hay
que “asegurar” un futuro, ante un presente oscilante. Recién comienzan a
reconocerle la categoría de un Tratado internacional. Para ello han
celebrado centenares de discusiones, han emborronado interminables
cuartillas, bajo las distintas corrientes –a favor y en contra- publican
libros, análisis, estudios, variantes y el TCE navega entre el Báltico,
el Mar del Norte, y el Mediterráneo sin hallar un desembarco honorable
ante tantas disensiones.
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